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miércoles, 17 de octubre de 2018

Sucre, cuna de Bolivia



Un desplazamiento relativamente corto en kilómetros pero eterno en horas a causa del estado de la carretera, con tramos recién terminados pero con largos trechos en obras nos sitúa en Sucre.
Nos instalamos en una plazoleta tranquila a cinco minutos a pie del centro colonial, en la que dormimos tres noches visitando la ciudad durante los dos días correspondientes.
Es una bonita ciudad que forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, con una zona central colonial en buen estado de mantenimiento y limpieza por la que paseamos rumbo a los puntos notables que, dejando aparte una infinidad de museos que no son normalmente un objetivo para nosotros, están representados por algunas iglesias, casonas coloniales muy bonitas, el mirador de la Recoleta con una espléndida vista de la ciudad y la propia plaza 25 de Mayo que es el centro neurálgico del barro colonial.
El crecimiento de la ciudad de los últimos tiempos ha hecho que se extienda de una forma anárquica cubriendo los cerros próximos lo que la convierte en muy complicada para la circulación.
Ya hemos comenzado a vivir en altura, Sucre está a 2.700 m y, para nosotros, supondrá una buena etapa de adatapción antes de llegar a los casi 4.000 m de Potosí.

Pintoresco Mercado Central


La catedral

El mirador de la Recoleta























Artesonado mudéjar de la iglesia de San Francisco







En este campanario hay instalado un café y restaurante muy simpático y con magníficas vistas mientras tomas algo

La cubierta de la iglesia de San Felipe Neri,                                                                                              también con buenas vistas sobre la ciudad




lunes, 15 de octubre de 2018

Samaipata. Visita al sitio arqueológico del Fuerte de Samaipata.



Arrancamos de Santa Cruz en un día lluvioso con el objetivo de llegar a Samaipata visitando antes las ruinas arqueológicas llamadas “El Fuerte de Samaipata” que forman parte del la lista de sitios del Patrimonio de la Humanidad.
Pocos kilómetros después nos desviamos por una pista para visitar un lugar llamado Espejillos en el que se pueden ver algunas cascadas que vierten en varias lagunas y que nos habían recomendado por ser muy bonito. Tras rodar varios kilómetros por la pista y vadear un río de cierto caudal llegamos a un puesto de control en donde nos dijeron que no podíamos continuar al estar el camino intransitable a causa de la lluvia. Primera frustración del plan previsto.
Llegados a las ruinas de Samaipata, tras abonar un carísimo billete (con precio especial de cinco veces el de un nacional boliviano, a ver si les sacan un buen dinero a los bolivianos que visiten el museo del Prado) hicimos la dura subida a pie bajo una pertinaz llovizna, para constatar una vez arriba que a causa de la niebla no era posible apreciar nada de las ruinas, al ser una visita basada en la perspectiva del conjunto. Segunda frustración del plan previsto.
Acordamos con el personal que nos dejara los tiques válidos para el día siguiente y nos quedamos a pasar la noche en un bonito lugar a la entrada del parque.
La mañana siguiente amaneció aun peor en cuanto a meteorología y decidimos posponer la visita un día más yendo a pasar el día y la noche siguiente al propio pueblo de Samaipata que es bonito principalmente por el entorno en el que está ubicado, un circo cerrado de montañas con mucha vegetación.
Por fin amaneció un día espléndido y pudimos realizar la visita y constatar que había merecido la pena la espera.
Se trata de ruinas preincaicas, aprovechadas posteriormente por los incas e incluso por los españoles.
La parte esencial es un inmenso centro ceremonial íntegramente tallado en una roca de 220 por 65 m. Se trata del mayor monumento del mundo tallado sobre roca (o al menos eso dicen allí, aunque creo que se olvidan de Petra por ejemplo)
Hay además restos de construcciones incas y españolas que lo utilizaron como fuerte ante los ataques de los indígenas, de ahí su nombre.
Terminamos la visita y partimos para hacer una breve incursión en el inmenso Parque Nacional Amboró a fin de ver el bosque de helechos arborescentes.
Una impresionante pista en regular estado nos situó en la aldea de Yunga en donde, dada la hora nos instalamos para pernoctar.
A media noche comenzó de nuevo a llover y por la mañana y con mucha pena hubimos de renunciar a completar la visita. Tercera frustración del plan.
En resumen, Bolivia es un país con muchas cosas fantásticas para ver y disfrutar, pero con enormes dificultades para disfrutarlas.
Salimos hacia Sucre. Veremos que nos deparan las siguientes jornadas…

Samaipata visto desde las ruinas de Fuerte.












sábado, 6 de octubre de 2018

Recorrido por la misiones jesuíticas. La Chiquitania. Bolivia sin tópicos.



Realizamos el recorrido por todas las misiones jesuíticas de la región llamada Chiquitania en quince días, haciendo detenidas visitas no solo a las propias misiones, sino también a los pueblos que las albergan, coincidiendo en algún caso con las fiestas locales.
Se trata de ocho misiones declaradas Patrimonio de Humanidad por la Unesco perfectamente restauradas en un recorrido de quinientos kilómetros aproximadamente. En el orden en que las visitamos son: San Javier, Concepción, San Ignacio de Velasco, San Miguel de Velasco, Santa Ana de Velasco, San Rafael de Velasco, San José de Chiquitos y Santiago de Chiquitos.
Durante todo el recorrido, todo fueron facilidades para situar nuestro camión, en ocasiones en lugares privilegiados y esto unido a una perfecta información turística en cada unos de los enclaves  ha conseguido que la visita resultara una magnífica experiencia.
Por destacar alguna anécdota, en San Miguel llegamos el día de su fiesta mayor y cuando estábamos en el lugar que Ioverlander nos informaba como posible acampada, decidiendo como situarnos por haber poca sombra, apareció doña Rogelia, la propietaria de una quinta colindante y se interesó por nosotros. Tras las presentaciones y los clásicos de ¿de dónde vienen?,  ¿les está gustando Bolivia?, etc.,  le comentábamos que, a causa del calor, buscábamos una sombra bajo la que situar el camión. Inmediatamente nos abrió la puerta de su finca y nos permitió acampar bajo un buen árbol. Mantuvimos con ella varias conversaciones, supimos que tenía 74 años y una vitalidad impresionante, que era una gran lectora y en consecuencia hablaba un muy buen castellano.
Quizá la misión que nos dejó mejor recuerdo fuera Santa Ana (Ver el vídeo). Situada en el pueblo homónimo, poco más que una aldea,  tenía la iglesia en el lateral de una gran plaza, perfectamente acondicionada y con enormes árboles que nos cobijaron del sol inclemente. Es, sin duda, la más humilde de todas, pero precisamente por eso, su encanto es muy especial. Sin duda a ese buen recuerdo contribuyó en gran medida  D. Lucho Rocha, conocido como El Guardián de la Misión, la persona que cuando ya se iba hacia su casa, volvió para abrir de nuevo la iglesia para nosotros, nos guió en todo el recorrido haciéndonos partícipes de las historias vividas durante la restauración del edificio, poniendo en marcha e interpretando alguna pieza en el órgano de 1555 que está en el templo e incluso se arrancó con una canción en Bésiro, el idioma utilizado aun en la región.
Durante el camino hicimos alto para pernoctar en algún pueblo en el que no había monumentos notables para visitar, pero en todos los casos fueron lugares agradables e incluso en el caso de Chochís con una caminata hasta el Santuario de la Torre situado al pie de una espectacular roca de paredes verticales llamada la Torre de David y en la última visita en Santiago de Chiquitos, además de la iglesia hicimos la dura ascensión al mirador llamado Antesala del Cielo desde el que se contemplan magníficas vistas del llamado Valle de Tubavaca.



San Javier:






Concepción de Velasco:




San Ignacio de Velasco:




Santa Miguel de Velasco:




Santa Ana de Velasco:






San Rafael de Velasco:




San José de Chiquitos:

Ver vídeo "Folk ante la Misión"








Santiago de Chiquitos:

















Fauna, flora, paisaje, fiestas...



Fiestas de San Miguel de Velasco




Ayudando a solucionar un problema
                                                                  San Miguel de Velasco

Escenario para fotografiar enamorados.
                                                                                        San Miguel de Velasco



Chochís. La Torre de David.








Mirador La Antesala del Cielo. Santiago de Chiquitos