¡¡¡La aventura continúa!!!

Bienvenidos a nuestro blog en la segunda etapa.









jueves, 30 de abril de 2015

¡De nuevo en marcha!


Varias razones , unas familiares y otras técnicas nos han obligado a un alto en nuestros planes, pero estamos de nuevo en ruta.
Retorno a España y regreso a y desde Montevideo para reencontrar nuestro camión en perfecto estado en el camping Punta Ballena en las proximidades de Maldonado.
Una jornada de descanso y enseguida tomamos dirección norte atravesando terreno ya conocido con campamento en la Coronilla y al día siguiente paso de la frontera con Brasil, que resultó extremadamente rápido y sencillo.
La primera noche en este país la pasamos en Rio Grande do Sul desde donde habíamos decidido rodar por la carretera que discurre al lado del mar por una estrecha franja de tierra entre la Lagoa de los Patos y el océano Atlántico.
Debido a que el acceso a esta carretera requiere un paso en balsa y que el último cruce era a las 16 horas (nosotros llegamos a las 16h 30) tuvimos que esperar en el puerto hasta la mañana siguiente.
Obtuvimos permiso de las personas de  la empresa que gestiona la travesía para pernoctar en sus instalaciones y fueron muy atentos, hasta el punto de ofrecernos conexión eléctrica y agua para nuestra instalación.
A  las 8h de la mañana iniciábamos la travesía que duró 25 minutos y enseguida comenzamos a rodar por la mencionada ruta en la que se alternaban tramos malos con tramos destrozados.
Alrededor de 200 kilómetros después y tras un agradable alto para comer conseguimos contactar con René y Karen que ya habían llegado a la zona y nos esperaban en un pueblecito de la costa llamado Cidreira.
Después del feliz reencuentro, acampada en la playa, una nueva jornada hasta el Morro dos Conventos, cerca de Araranguá , otra hasta Laguna y una tercera nos trae hasta Florianópolis y la isla Sata Catarina en donde nos hemos instalado en un buen camping como centro de operaciones para la visita.
Como resumen de lo visto hasta ahora de la costa brasilera diría que se trata de una  costa con paisajes muy bonitos, agradables pueblos de pescadores y excesivamente preparada para el turismo de vacaciones, lo cual es algo que a nosotros no nos va demasiado.

Carreteras muy malas y, a cambio, gente muy agradable completan el panorama.